Testimonios Participantes

José Fernández Lockward, Programa Escolar en Alemania:

"Para que entiendan, tratar de explicar esta experiencia por escrito es como cuando intentas tomarle una foto a la luna llena y solo se ve un punto borroso.
Había decidido hace mucho tiempo irme de intercambio y esperaba impaciente por que llegara el gran momento, la hora cero. Piensas que te queda mucho tiempo antes de irte y de repente puedes contar con los dedos de una mano los fines de semana que te quedan junto a tu familia y amigos. Ahí entras en pánico. Es simplemente inevitable ponerte a pensar en mil y una formas en que todo puede ir mal. Al final me monté en el avión aparentemente emocionado, pero en el interior pensaba “¿Qué estoy haciendo?”.
Ya en mis primeras horas en Alemania me decía a mí mismo que no iba a aguantar, que iba a terminar devolviéndome antes de tiempo. Pero, el día siguiente, cuando me encontré por primera vez con mi nueva familia, todas las dudas y los miedos desaparecieron por completo. Ahí supe que iba a estar bien. Desde ese instante nos llevamos de maravilla y puedo decir que he tenido muy pocas, por no decir ninguna experiencia negativa. Todo ha sido mejor de lo que esperaba.
He redefinido mis conceptos de tiempo y distancia. Ningún lugar es demasiado lejos y el tiempo nunca sobra. Un día estás solo recorriendo Berlín y recuerdas que hace 6 meses tenías que rogarles a tus padres para que te dejaran ir a la playa con tus amigos, a 45 minutos de tu casa. Te resulta increíble cuan independiente has llegado a ser. 
He aprendido a amar aún más mi pedazo de isla. Solo dejándola puede uno darse cuenta de lo que tiene. Aunque te pregunten cosas como que si las personas se visten con cocos y hojas de palma, estás feliz de aclarar sus dudas.Yo exhorto a todos los jóvenes a vivir esta experiencia. Cosas tan importantes como valerte por ti mismo no se aprenden en un salón de clases. No se puede vivir siempre en la misma rutina, haciendo lo que todos hacen sin que nadie sepa porqué. Les garantizo que gozarán de una manera que no pueden imaginar siquiera.
Irte de intercambio no es fácil y ciertamente da miedo. Es un salto de fe y dudas mucho antes de hacerlo. Pero la verdad, a mí me aterra más el pensar que por muy poco, yo también estuve condenado a ser irremediablemente ordinario.
"La verdadera función del hombre es vivir, no existir. No debo desperdiciar mis días tratando de prolongarlos, debo usar mi tiempo." -Jack London"

Nazzira Arbales, Programa Escolar en Finlandia:

“No creo que sea posible ser más feliz de lo que he sido en los 4 meses que llevo en Finlandia. Desde septiembre del 2014, sabía dónde quería ir. A toda persona que le mencionaba Finlandia, me cuestionaba el por qué de ese país tan lejos, un lugar desconocido con un idioma extraordinariamente confuso. Nunca permití que esos comentarios me hicieran dudar de mi decisión, y así fue como terminé llegando aquí, con todo y vuelo convertido en pesadilla: en vez de llegar a las 3 de la tarde del 21 de agosto, como estaba planificado, llegué a las 12 de la madrugada del 22, durando 2 horas de retraso en Nueva York y después 7 horas en Estocolmo, totalmente sola. Me desmonté del avión al llegar a Finlandia horrorizada pensando que eso era una señal de lo que sería mi año de intercambio. Sin embargo, al llegar a la salida del aeropuerto, tuve el mejor recibimiento que hizo que mi alegría de venir a este país regresara: ahí estaba toda mi familia de hospedaje esperándome, perro incluido. 
En el tiempo que llevo aquí he encontrado un grupo de amigas que me entienden y me dan el soporte día a día, en esta cultura tan diferente a la mía, y una familia que desde que llegué me han hecho sentir que he sido parte de este hogar toda mi vida. Fui de vivir en República Dominicana solamente con 3 personas en la casa y sin ninguna mascota, a una casa donde somos 6 personas (4 adolescentes entre 14 y 18 años, más mi mamá y papá de hospedaje), un perro, conejos y gallinas. Vivía en un apartamento y aquí en una casa, con un patio y el bosque al lado. Ha sido el cambio más radical del mundo pero el que me ha hecho más feliz. Aprender y adaptarme a una nueva cultura ha sido el mejor desafío que he tomado y no puedo dejar de expresar la felicidad que he sentido en esta experiencia. Extraño constantemente a los que he dejado atrás, en especial a mi papá, pero es un obstáculo que hay que cruzar para poder crecer e independizarse, algo que puedo decir que he hecho desde que esta experiencia inició. Me he acostumbrado tan fácil a todo aquí que no siento que es algo pasajero. Nunca me he cuestionado si estuviera mejor en otro lugar, sea todavía en RD o en otro lugar del mundo. Finlandia ha traído alegría infinita a mi vida y me siento la persona más afortunada del universo por poder vivir esta experiencia.”

Isaias Raime, Programa Escolar en Estados Unidos:

“A diferencia de muchos, decidí emprender esta travesía en búsqueda de un reto académico, no un intercambio cultural. No obstante, me ha sorprendido lo diversa que es la cultura estadounidense. Uno puede pensar que sabe todo sobre los Estados Unidos. Sin embargo, en el tiempo que llevo aquí, he podido ver la parte sumergida del famoso iceberg que tanto nos mencionan en las orientaciones de AFS. Fue sorprendente descubrir que hasta tradiciones celebradas en ambos países, se celebran de maneras tan distintas.
Por otro lado, esta experiencia me ha ayudado a crecer como persona. Creo que esto va para todos los estudiantes de intercambio, durante el año uno aprende a ser más independiente. No importa lo mucho que te quiera tu familia anfitriona jamás te consienten como tu familia biológica. Definitivamente, he aumentado mi nivel de tolerancia. Las preguntas que me han hecho acerca de mi país a veces hasta dan vergüenza ajena. “¿Cuál parte de África es esa?” “¿Ustedes tienen edificios?” “¿Internet?” Por mencionar algunas. Pero, por más ridículas que sean las preguntas, de eso se trata ser parte de la familia AFS. Uno realmente se convierte en embajador de la República Dominicana. De la misma manera que me hierve la sangre cuando me preguntan cosas así, también me da gran placer poder informar al mundo sobre mi país. 
En consecuencia, descubres una apreciación por tu país, la cual era impalpable antes de embarcar. Me he dado cuenta cómo se me ilumina la cara cada vez que me encuentro hablando sobre la República Dominicana. Solo cuando te alejas de ella te das cuenta lo grande que es nuestra islita.
Realmente, mi año de intercambio ha sido diferente a todo lo que he experimentado anteriormente. Es una oportunidad única que le recomiendo a quien sea.”